PINTURA CON CAL HIDRATADA

La pintura puede definirse como un material compuesto por aglomerante, disolvente y pigmento; elementos que crean un líquido parcialmente denso si se mezclan en proporciones adecuadas. Su principal función es la de recubrir de color una superficie para brindarle protección y/o algún motivo decorativo.
La diferencia entre unas pinturas y otras está en el tipo de aglomerante que utilizan:
* Mineral
* Orgánico
* Síntesis inorgánica
El aglomerante es el medio que mantiene en suspensión al pigmento y que una vez en estado seco, permite la unión entre partículas impidiendo que se desprendan de la superficie sobre la que se aplicaron.
El disolvente es el líquido en el que se concentran el aglomerante y el pigmento, propicia la disolución o desaparición de la masa de un cuerpo, formando una mezcla homogénea; éste puede ser:
* Alcohol
* Hidrocarburos
* Cetonas
* Agua
El pigmento es un conjunto de cuerpos sólidos, finamente pulverizados, insolubles en el aglomerante. Su misión es la de colorear, dar consistencia y facilitar el secado de la pintura. Por esa razón, se deben considerar las siguientes propiedades:
* Color
* Intensidad de color y poder colorante
* Opacidad o poder de recubrimiento
* Permanencia o resistencia a la luz
* Finura (90 ó 100% de las partículas debe ser inferior a 10μ)
El sellador es la capa de base, que por lo regular se aplica a una superficie para reducir la absorción de las capas subsecuentes de pintura o para evitar el sangrado (formación de un conducto que da salida a un líquido)
En la pintura de cal hidratada el aglomerante es mineral; hidróxido de calcio o cal en pasta, el disolvente es el agua y los pigmentos a utilizar deben ser minerales como el óxido de hierro o bien, algunas tierras naturales, ya que poseen las condiciones necesarias para obtener un color permanente y uniforme.

 

La pintura de cal tiene la peculiaridad de que su aglomerante influye en el pigmento del producto final, por lo que el color blanco de la cal hidratada debe ser teñido por el pigmento.

Además, se debe considerar que el blanco de la cal hidratada rebaja considerablemente el tono del color elegido, disminuyendo el color de la pintura hasta en un 50% al secar; es por ello que debe utilizarse un porcentaje razonable de pigmento.

Se sugiere hacer pruebas previas de acuerdo a la tonalidad deseada.

 

Los materiales a utilizar para su elaboración son:

  • 10 kg de cal hidratada
  • 1 lt de sellador vinílico
  • 250 gr de sal
  • 100-150 gr de pigmento de color
  • 19 lt de agua

 

La preparación consiste en llenar con agua una cubeta de 19 lt de capacidad. Se vacía la cal y se agita hasta incorporar.

A la mezcla de cal con agua, se agrega la sal y después el sellador vinílico, se integran perfectamente (este último es opcional).

La pintura de cal hidratada sin sellador vinílico se recomienda para superficies vírgenes de concreto o aplanados (superficies que no tienen aplicación previa de otro material) ya que el sellador impide la carbonatación de la película y disminuye el brillo del color blanco.

Como último paso se adiciona el pigmento en polvo y la aplicación se realiza de forma tradicional con una brocha de cerdas gruesas.

 

La mezcla que se obtenga debe ser ligeramente espesa.

Se puede optimizar la aplicación de pintura, si el primer suministro se hace sin pigmento (fondeo) y en el segundo se realiza con la tonalidad requerida.

 

Recomendaciones:

  • Para obtener buenos resultados con la pintura de cal hidratada, la superficie a pintar debe estar libre de polvo o cualquier otro material sólido/líquido y es necesario remover en su totalidad los residuos correspondientes a aplicaciones anteriores.
  • La pintura sobrante puede ser usada posteriormente siempre y cuando, ésta se conserve en un recipiente herméticamente cerrado y con un excedente de agua que evite que la cal hidratada entre en contacto con el aire.

 

La pintura de cal permite que los muros transpiren y que el aire del interior de los edificios se renueve, asimismo; impide la formación de bolsas de humedad.

 

Las propiedades desinfectantes y esterilizantes de la cal son conocidas desde la antigüedad. El elevado pH de la cal ataca la acidez de los organismos vivos, de ahí su acción microbicida y antiparasitaria. Estas cualidades higiénicas y sanitarias han sido decisivas para que el uso de la pintura de cal se mantenga hasta nuestros días.